Primera mujer Presidenta de México, primera mujer presidenta en Norteamérica y la persona que más votos ha obtenido en unas elecciones presidenciales mexicanas en los más de 200 años de independencia del país. 

El peso que estos datos aportan sobre los hombros de Claudia Sheinbaum no son nada comparado con los kilos que suman la ilusión y la esperanza de los 65 millones de mujeres que viven en México, aunque no todas la hayan votado, y la de las mujeres que desde todos los rincones del mundo la observamos admirada. “No llego sola, llegamos todas”, dijo en su primer discurso como ganadora de las elecciones presidenciales. Esperamos que Sheinbaum sea de hombros poderosos.

Estos días abundan los perfiles sobre la nueva presidenta de México, no hay un dato que quede por aportar sobre su formación (doctora en Física) ni sobre su trayectoria política. “No es de sonrisa fácil”, “no es dada a las bromas”, “es una persona seria”, he podido leer en algunas de ellas. Teniendo en cuenta que en México hay más de 30.000 asesinatos al año, más de 88.000 violaciones (registradas) y que es el primer país del mundo en abuso sexual de menores (datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE) no me parece que haya mucha broma que hacer o mucho que celebrar. 

Sí es motivo de fiesta, por ejemplo, que haya ganado de largo a su predecesor (según el Instituto Nacional Electoral ganó con unos 35,49 millones de votos, 3 millones más de los que obtuvo López Obrador hace seis años), que pertenece a su mismo partido MORENA (Movimiento por la Regeneración Nacional). 

Más de 30.000 asesinatos al año, más de 88.000 violaciones (registradas) y que es el primer país del mundo en abuso sexual de menores 

Pese a lo que pueda parecer los datos apuntan a que, al contrario de lo que pasa en otras sociedades, un país que subsiste sobre la base de un arraigado machismo, no lo es tanto. ¿Un rayo de esperanza?

No solo le ha ganado a un hombre, que también, (el candidato masculino Jorge Álvarez Máynez quedó tercero, con un 10,47% de los votos, por detrás de Xóchitl Gálvez, con el 27,92%), lo que importa es que ha calado, ojalá que mucho, y ganado su postura sobre el feminismo y marca un antes y un después en la lucha por la representación femenina en política en el continente americano. Ójala las mujeres mexicanas tengan en Claudia y en su gestión una tabla de salvación que las mantenga a flote y en la que sí quepan todas.

Gracias por la lucha, el tesón y el camino que has hecho y que estamos seguras de que harás a fuerza de andar